TODAS LAS CIUDADES / MUSEO MUNICIPAL DE ARTES “Dr URBANO POGGI”, RAFAELA, SANTA FE, ARGENTINA. (2016)

Breve memoria descriptiva sobre la serie TODAS LAS CIUDADES

En esta serie, que comenzó en 2012 y finalizó a comienzos de este año, se aborda la problemática de la relación entre Hombre y Naturaleza, que es una constante de mi obra desde mediados de 2006.

Sin embargo ese tema puntual se amplía hacia otros horizontes, que entiendo más complejos que solo esa relación, y profundiza en un tema que sin dudas es el crucial de mi trabajo: el tiempo.

La serie se divide en tres “capítulos”:

          Ciudades

          Paisajes

          Pixelados

Las ciudades son vistas siempre desde arriba, a vuelo de pájaro o, más aún, como vistas desde un avión. Son representadas siempre como maquetas inertes, muertas. No se advierte en ellas vida: aún los árboles representados (único indicio de vida) son como elementos artificiales. En las ciudades me tomé muchas licencias para la indagación plástica. Así, hay obras en las que trabajé con suma precisión, muy pulidas, y otras en las que hay una búsqueda de mayor expresividad matérica.

Los paisajes, por su parte, son invadidos y en muchos casos, “negados”, por formas geométricas agresivas y angulosas que no permiten verlos. Son formas que provienen de las ciudades, como recortes de las sombras de los edificios, o espacios suprimidos entre ellos. Materializan la invasión del hombre sobre su propia naturaleza, su negación. A su vez, esos paisajes son pintados como escenas en cierto modo frías y distantes, como una escenografía inmutable y atemporal.

Por último, los pixelados comenzaron siendo representaciones de lugares “de felicidad”, como la piscina de una casa o una escena de verano. La idea era no poder visualizar bien esa felicidad, salvo que uno se alejara de ella. Y allí es cuando luego comienzan a aparecer imágenes que remiten al álbum familiar. Como instantáneas de momentos que ya no regresarán nunca más y cuya felicidad cobra fuerza a medida que nos alejamos.

Los tres capítulos de obras se completan al relacionarse entre sí en la exposición. Las tensiones que se originan, los cruces estilísticos, la ambigüedad del sentido, conforman lo que más me interesa generar con esta serie de obras: múltiples lecturas en base a las emociones que generen las obras y la relación entre ellas.

También hay reflexiones en torno a la relación entre fotografía y pintura, el tiempo que lleva su realización, la elección del lenguaje pictórico como único medio para la realización de las 100 obras que constituyen la serie completa.

 

Marcos Acosta.